Al ser invitado por primera vez para participar en una cumbre de los países miembros de la Comunidad de Estados Independientes, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, propuso este 9 de octubre perpetuar el formato de la 'CEI+Irán' o 'CEI+1' como un mecanismo flexible y eficaz para el diálogo y la cooperación.
El mandatario afirmó que su República Islámica se considera parte integral de la geografía interconectada de la región y declaró: "Este vínculo no es solo geográfico, sino que también se basa en la historia, la cultura, la civilización y los lazos entre los pueblos", recogen medios persas.
Dentro de este formato ampliado, se podía abordar con más eficiencia los temas de transporte, energía, comercio, minería, inversión, tecnología, medioambiente, turismo y comunicaciones científico-culturales. Asimismo, Pezeshkian mencionó la necesidad de abordar desafíos comunes como el cambio climático, la disminución de recursos hídricos, los problemas ambientales del mar Caspio y el mar de Aral, el crimen organizado y el narcotráfico como áreas que requieren soluciones regionales conjuntas.
"Buscamos la conexión en lugar de la fragmentación; la cooperación en lugar de la competencia destructiva; la interdependencia en lugar de la dependencia unilateral; y una seguridad basada en la confianza y los intereses comunes en lugar de una seguridad basada en las amenazas", explicó su postura el jefe del Ejecutivo iraní.
A su vez, el presidente kazajo, Kasym-Zhomart Tokaev, sugirió que "el próximo paso podría ser la convocatoria de la primera cumbre CEI+". Este formato de reuniones "permitiría expandir la geografía de interacción, elevaría el papel de la organización como una plataforma abierta y demandada a escala eurasiática".
La CEI ha sido desde 1991 una herramienta de cooperación entre las repúblicas que formaban parte hasta entonces de la Unión Soviética. Cuenta, además, con algunos Estados observadores.