El régimen de Kiev admitió que la pasada noche su defensa antiaérea no pudo reaccionar a tiempo ante los misiles balísticos rusos, debido a la falta de datos de inteligencia por parte de sus aliados occidentales. El líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, confirmó este martes en redes sociales el ataque ruso con cinco misiles balísticos contra Kiev.
"Respecto a este ataque, lamentablemente, no hubo advertencia por parte de nuestros socios", dijo Zelenski.
Las fuerzas rusas lanzaron durante la pasada noche y madrugada un ataque combinado con armas de precisión terrestres y drones contra instalaciones del complejo militar‑industrial ucraniano y otros objetivos utilizados por las tropas del régimen de Kiev en 142 zonas.
En Kiev, fueron alcanzados un taller de la fábrica Pulp Mill Print, donde se fabricaban misiles y drones de largo alcance, y el depósito de locomotoras de Darnitsa, que se encarga de la reparación y restauración del transporte ferroviario utilizado para abastecer a las fuerzas ucranianas con cargas militares y de doble uso.
Las declaraciones de Zelenski fueron corroboradas por el portavoz de la Fuerza Aérea de Ucrania, Yuri Ignat, y lo atribuyó a "momentos técnicos". "Efectivamente, este tipo de situaciones ocurren. Y no solo a nosotros, no solo en la provincia de Kiev, sino en las zonas del frente. Cuando primero se escucha realmente una explosión, el impacto de algún medio de ataque aéreo, y luego suena la alarma. Lamentablemente, son casos que pasan", declaró.
¿"Fallos técnicos" o amenaza de EE.UU. en acción?
Ante la pregunta de si el retraso en la alerta se debió a la información que circula en medios de comunicación de que EE.UU. podría dejar de compartir datos de inteligencia con Kiev, Ignat dijo que no solo Washington comparte ese tipo de datos, sino también otros socios de la OTAN.
Detalló que los datos satelitales de inteligencia occidental son "de extrema importancia" para Ucrania, ya que permiten rastrear la entrada de los misiles rusos, la actividad de la aviación estratégica rusa y los barcos en los mares Negro y Caspio. Además, indicó que las fuerzas ucranianas los usan para lanzar ataques contra territorio ruso.
Ignat justificó el fallo en esa cadena con problemas de comunicación con los aliados occidentales: "Hay ciertos momentos técnicos, y ustedes entienden que dependemos de la cooperación con los socios. [...] En fin, si esta vez hubo ciertos fallos técnicos, confío en que los especialistas lo investigarán y, junto a nuestros aliados, irán subsanando este problema", concluyó.
Estas declaraciones se producen en medio de un clima de incertidumbre informativa, en particular tras el reporte del 11 de octubre del diario Financial Times, que, citando a funcionarios europeos anónimos, informó que la Administración estadounidense estaría amenazando al régimen de Kiev con detener los programas de compra de armamento y la entrega de información de inteligencia.
- Moscú ha reiterado en múltiples ocasiones que los ataques de sus FF.AA. son represalia por los crímenes y terrorismo de Kiev contra civiles en Rusia, y que se dirigen únicamente contra blancos militares o utilizados en interés de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Kiev perpetra de manera sistemática ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas, al tiempo que lanza oleadas de vehículos aéreos no tripulados contra Moscú y su periferia. Los drones y misiles ucranianos alcanzan automóviles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, y causan víctimas entre la población.



