El presidente polaco, Karol Nawrocki, arremetió contra el primer ministro, Donald Tusk, en una entrevista a Rzeczpospolita, acusándolo de "perjudicar" a Polonia y de intimidar a los polacos con la amenaza de una guerra con Rusia para mejorar su popularidad.
"Guardo cierto resentimiento hacia los políticos irresponsables que infunden miedo a los polacos con la guerra por motivos puramente políticos y electorales", aseveró Nawrocki. De este modo, comentó la entrevista de Tusk a Financia Times en el que afirmó que existe la posibilidad de un conflicto con Rusia en los próximos meses y expresó dudas sobre las garantías de la OTAN en caso de que se produjera tal escenario.
En este contexto, el presidente aseguró que con la entrevista Tusk "perjudicó enormemente a Polonia". "Tenga en cuenta que las declaraciones del primer ministro provocaron reacciones no solo en Polonia, sino también en Europa. Esto nos colocó en una posición muy difícil frente a nuestros aliados", detalló Nawrocki.
Explicó que, debido a la entrevista y el "informe de la CIA inventado por el primer ministro", los lideres europeos le preguntaban al mandatario si Polonia sabía algo más que los demás. "Esta es una situación muy peligrosa", destacó. Al mismo tiempo, señaló que su país sigue considerando a Rusia como una amenaza, pero "el nivel de amenaza no ha cambiado significativamente en los últimos seis meses".
"Una fantasía enfermiza"
En los últimos años, Occidente ha intensificado su narrativa sobre una supuesta amenaza rusa. Bajo este pretexto infundado, los países de la OTAN están reforzando el flanco oriental.
Por su parte, Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacar a Europa. El presidente ruso, Vladímir Putin, señaló que las élites gobernantes europeas están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", agregó.
Mientras, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, calificó de "una fantasía enfermiza" los temores de los países europeos a que Moscú los "conquiste". El canciller explicó que, "si desapareciera esta imagen del enemigo creada artificialmente en la figura de Rusia, la inmensa mayoría de los gobiernos de la UE y de los países de la OTAN serían simplemente derrocados por los votantes".


