Europa está pagando "altísima" factura por el conflicto armado que sigue en curso en Ucrania, con movilizaciones por la vivienda, por la salud y por la educación, que ya se han dado en distintas partes de la región, pero a pesar de ello, sigue insistiendo en la continuación del esfuerzo bélico del régimen de Kiev y está preparando el 22.º paquete de sanciones contra Rusia para continuar con la misma política, señala la escritora argentina Sara Rosenberg.
Con ese rumbo, "la Unión Europea, en su dependencia absoluta de la OTAN, y por lo tanto de Estados Unidos, está recibiendo su propio postre", comentó Rosenberg a RT. "La élite europea no responde al reclamo de sus pueblos, sino que responde directamente a las políticas genocidas de los neoconservadores, de la CIA y de la OTAN, que realmente es la que está controlando en este momento la guerra de manera fundamental", sostuvo.
Entretanto, "el proyecto de destrucción y de expansión hacia Rusia usando a Ucrania continúa intacto", con los dirigentes europeos comprometidos a "subir del 2 al 5 % del PIB para la guerra", indicó la escritora, quien recordó que ahora también se discute si pueden utilizar los fondos rusos para seguir alimentando esa maquinaria de guerra ucraniana.
Los pueblos de Europa "tocando fondo"
Para los pueblos de Europa, "el problema es gravísimo" y su economía "está tocando fondo", advirtió. Los temores de quedarse sin cruasán o café por las mañanas, que se escuchan en los países europeos, en opinión de Rosenberg, no carecen de fundamento.
"Se ha transformado realmente la economía de guerra permanente llevada adelante por la Unión Europea, destruyendo todo el tejido social. Y no va a haber croissants, no, no es posible. Si siguen haciendo lo mismo, es decir, alimentando la maquinaria de la muerte, será imposible", razonó.
"Por eso es tan importante que, en este momento, los pueblos de Europa estén reaccionando en las calles en contra del rearme", sostuvo.

