El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán condenó las acciones de EE.UU. contra Cuba, entre ellas las sanciones económicas y las medidas dirigidas contra funcionarios de la isla. En un comunicado difundido por la agencia estatal IRNA, la Cancillería iraní calificó de "criminal e ilegal" la emisión de una orden de arresto contra el expresidente cubano Raúl Castro.
La cartera diplomática denunció lo que considera "acciones intervencionistas" de Washington, incluidas las sanciones que calificó de "inhumanas" y los intentos de amenazar e intimidar a autoridades y personalidades cubanas.
En particular, Teherán rechazó enérgicamente la orden de arresto contra Castro, quien presidió Cuba entre 2008 y 2018. La declaración iraní considera que esta medida constituye una nueva manifestación de la política de presión estadounidense contra la nación caribeña.
Asimismo, el Ministerio sostuvo que la política de sanciones, presión e intimidación aplicada contra el pueblo cubano durante más de siete décadas viola la Carta de las Naciones Unidas y contradice los principios y normas del derecho internacional y los derechos humanos.
"Consecuencias catastróficas"
En ese sentido, la Cancillería afirmó que el Gobierno estadounidense debe rendir cuentas por las "consecuencias catastróficas" que, a su juicio, han tenido esas políticas sobre los derechos humanos fundamentales de la población cubana.
Finalmente, Irán expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo de Cuba frente a lo que describió como "acciones criminales" de EE.UU. y subrayó la necesidad de respetar la soberanía nacional, la independencia y el derecho a la autodeterminación de la nación caribeña.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó la orden de arresto contra Raúl Castro, emitida por las autoridades de Florida bajo la acusación de conspiración para cometer asesinato en primer grado, y la calificó de "patético circo miamense, con trasfondo electoral". Asimismo, sostuvo que la medida "no tiene, ni tendrá jamás, el más mínimo sentido jurídico y mucho menos práctico", mientras que el canciller Bruno Rodríguez la describió como una "maniobra estéril" de políticos anticubanos del sur de Florida.


