El mortífero choque de trenes da un inesperado vuelco a la campaña electoral en España

La tragedia impacta de lleno en la estrategia que llevaba a cabo Pedro Sánchez con la intención de mantener el poder.

La tragedia ferroviaria ocurrida en Toledo, que dejó un saldo provisional de 74 muertos y cientos de heridos, cambió por completo la agenda pública, las campañas políticas y el clima social con miras a las elecciones generales que se llevarán a cabo el próximo 29 de noviembre en España.

Ese día se renovará el Poder Legislativo del país europeo con la elección de 350 diputados y 209 senadores que conformarán las Cortes Generales. Después, los diputados electos decidirán quién será el nuevo presidente del Gobierno, para lo cual las alianzas partidistas son decisivas.

El pasado 5 de octubre, el presidente Pedro Sánchez disolvió el Parlamento y convocó a elecciones anticipadas después de que el Congreso rechazara dos decretos que emitió en materia de vivienda, en medio de la conmoción que provocó el violento desahucio y posterior muerte de Maricarmen Abascal, una anciana de 87 años.

Desde entonces, el líder del del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que gobierna desde 2018 protagonizó una optimista campaña electoral bajo el lema "La fuerza del amor" para contrastar los discursos de odio de la derecha que representa el Partido Popular (PP) y la ultraderecha de Vox.

Encuestas

Hasta el lunes 26 de octubre, la mayoría de las encuestas daban por ganador al PP, con una intención de voto de hasta el 34 %, mientras que Vox obtenía hasta un 20 %. El PSOE, por su parte, alcanzaba simpatías electorales de entre un 25 % y 34 % que Sánchez confiaba en aumentar en las próximas semanas.

Pero todo cambió dos días después, con la colisión de trenes que enlutó al país y que, en el plano político, afectó principalmente al Gobierno, que ya estaba bajo la lupa desde que en enero pasado se había producido otro grave accidente que también dejó decenas de muertos.

Los titulares de la prensa española sobre el impacto político del accidente son elocuentes. "La tragedia reescribe el guion de la campaña", advierte El País en un artículo en el que revela el desconcierto del Gobierno liderado por Sánchez y la incertidumbre que se cierne ante la cercanía de las elecciones.

"El accidente de Urda rompe la campaña y pone al Gobierno de nuevo contra las cuerdas", coincide elDiarioes.

Reacciones

Hasta ahora, la oposición tuvo reacciones opuestas, ya que el PP trató de mostrar institucionalidad y respeto a las víctimas y se sumó a la cancelación de actos de campaña por lo menos durante los tres días que dure el duelo nacional anunciado por el presidente. Sin embargo, en sus redes sociales publicó un breve pero contundente mensaje: "Ya está bien", que se prevé explotará en las próximas semanas.

Vox, por su parte, se negó a suspender sus eventos proselitistas y de inmediato se lanzó por completo en contra del ministro de Transporte, Óscar Puente, uno de los principales candidatos del PSOE, a quien el 29 de octubre querelló por los delitos de "presunto homicidio" y "lesiones".

Sánchez se ha limitado a atender la emergencia, a sabiendas de que la agenda de temas ya no pasa ahora por las políticas de vivienda, pensiones y salario mínimo, e incluso por la reciente crisis migratoria ocurrida en Ceuta, que habían predominado durante la campaña, sino por la desconfianza hacia el servicio de trenes y, por ende, a las autoridades.

Al PP y a Vox, que ya anticipan una alianza para sumar sus escaños en el próximo parlamento, con lo que estarían en condiciones de elegir al próximo presidente, la tragedia les juega a favor porque durante la campaña han promovido la idea de que el país es "un caos" por culpa de Sánchez, y una tragedia de esta magnitud abona esa percepción porque el Gobierno es el responsable de garantizar el buen funcionamiento de los servicios de trenes que en este año ya tuvieron dos accidentes mortales.