El director ejecutivo de Binance, Richard Teng, declaró este viernes que la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo cubrirá con recursos propios todas las pérdidas ocasionadas por un ciberataque, cuyos daños se estiman en unos 6.300 millones de dólares.
"Quiero dejarlo claro: estamos comprometidos a cubrir todas las pérdidas ocasionadas por el ciberataque con fondos propios de la compañía. Sus activos están seguros", sostuvo en un mensaje de video, publicado en X.
Según explicó, Binance ha reservado más de 6.340 millones de dólares de fondos propios para compensar el valor de los activos robados. Teng precisó que la compañía ya dispone de 5.000 millones de dólares de esa cantidad en las mismas criptomonedas afectadas por el ataque, entre ellas USDC, USDT, BTC, ETH y BNB. La cantidad restante se cubrirá mediante la compra de criptoactivos en el mercado abierto y a través de operaciones extrabursátiles (OTC).
¿Qué se sabe del devastador hackeo a Binance, el mayor robo en la historia?
"Sé que muchos de ustedes siguen haciéndose la misma pregunta: ¿cómo puede Binance demostrar realmente que sus activos no se han visto afectados? Quiero ser claro al respecto: nunca utilizamos los fondos de nuestros clientes, por lo que estos no se han visto afectados", afirmó Teng.
Agregó que el ciberataque afectó a una de las llamadas 'billeteras calientes' de Binance, es decir, monederos digitales conectados a Internet que permiten realizar transacciones con criptomonedas. Sin embargo, aclaró que la gran mayoría de los activos de los usuarios se almacena en billeteras frías, que permanecen desconectadas de la red. Según explicó, estos fondos solo se transfieren a una billetera caliente cuando un usuario solicita un retiro. Teng anunció que el próximo lunes se publicará un informe preliminar de prueba de reservas para su verificación pública.
La investigación continúa
Según el director ejecutivo, el ataque no fue perpetrado por una sola persona. Inicialmente, se sospechaba que el incidente estaba relacionado con el hackeo de una computadora portátil, pero las investigaciones posteriores revelaron otros puntos de acceso no autorizado al sistema.
Teng destacó que los atacantes utilizaron un mecanismo de autodestrucción que eliminaba las herramientas empleadas y los rastros de su actividad durante el propio ataque, lo que dificultó el seguimiento de sus acciones. Para obtener autorización para ejecutar operaciones, recurrieron al protocolo EIP-7702, que permite delegar determinadas funciones de una billetera de criptomonedas.
Esta delegación eludió los mecanismos habituales de aprobación de operaciones de Binance, por lo que la compañía suspendió los retiros de fondos para investigar lo ocurrido, reconstruir la infraestructura y someterla a nuevas pruebas de seguridad.



