Tras la derrota del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato en EE.UU., la Casa Blanca publicó el 4 de noviembre un comunicado de prensa, en el que afirmó que el presidente Donald Trump "volverá a vencer las probabilidades, las noticias falsas y la izquierda radical" y seguirá luchando por su agenda.
"El presidente Trump nunca dejará de luchar", señaló.
Según la Casa Blanca, los demócratas intentarán durante los dos últimos años de su mandato "revertir todo lo que ha hecho el presidente Trump", en concreto:
- reabrir la frontera del sur con México;
- aumentar la recaudación fiscal;
- debilitar las fuerzas del orden;
- flexibilizar el control migratorio;
- acelerar la transición hacia energías renovables;
- levantar la prohibición de cambio de sexo en menores de 19 años con el apoyo del Gobierno federal;
- restablecer las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI);
- ampliar la composición del Tribunal Supremo;
- destituir a Trump.
"Cualquier intento de destituirlo, de hacer retroceder su programa o de revertir los logros de su Gobierno correrá la misma suerte que los intentos anteriores de la izquierda radical: el fracaso", agregó, añadiendo que "estos esfuerzos fracasarán".

