
Opinión
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Mirko Casale
Guionista, presentador y director del programa de humor político '¡Ahí les va!'

Sin la participación oficial de Rusia, con la de Israel (o algo que dice llamarse así) y con Ucrania protagonizando una pataleta tras otra. Este sería un buen resumen de los recientes JJ.OO. de Invierno que acaban de concluir en Italia.

Venezuela está transitando un camino extremadamente complejo, tal vez el más complejo que atraviesa desde su primer grito de independencia, allá por 1810. Y como toda situación compleja, requiere un análisis sosegado y amplio de miras.

Aprovechando varios factores regionales y la incertidumbre global, el presidente estadounidense parece dispuesto a aplicar el Monroísmo más extremo. Una presión renovada que, combinada con el contexto geopolítico mundial, podría tratarse de la más fuerte nunca aplicada contra el pueblo cubano.

El caso Epstein, cómo no, también es culpa de Rusia. Al menos así lo afirma la prensa hegemónica británica, con gran eco en los grandes medios ‘independientes’ del Norte Global: un burdo intento de desviar la atención desde Tel Aviv hacia Moscú, que reproduce un claro patrón geopolítico.

En años recientes, la prensa hegemónica ha posicionado el discurso de Finlandia como una perpetua víctima de Rusia, pero un repaso serio de la historia, con fuentes fidedignas y totalmente accesibles, demuestra más bien lo contrario.

Como si más de 200 años de Doctrina Monroe no bastaran, ahora a América Latina le toca lidiar con su versión 2.0, la doctrina Donroe. Un crudo recordatorio de que, en la vida y en la geopolítica, las cosas nunca son tan malas como para que no puedan empeorar.

Es muy lógica el ansia por entender qué sucede en Venezuela tras la agresión estadounidense, pero la situación requiere análisis sosegados y prudentes, especialmente cuando el mundo se halla ante un verdadero punto de quiebre geopolítico.

Lo cierto es que pareciera que, no conformes con llevar 80 años incendiando Asia Occidental, ahora los israelíes quisieran prender la mecha en África Oriental. Y en un territorio ya de por sí volátil como Somalia.

Según Trump y su Gobierno, el petróleo venezolano le pertenece… a EE.UU. Señal inequívoca de que, en la escuela, los funcionarios de la Casa Blanca se saltaron la lección de historia petrolera… o todas las lecciones de historia, en general.

EE.UU. asaltó un buque con petróleo venezolano en el Caribe y, casi al unísono, la UE anunció que congelaría los activos rusos "indefinidamente": una coincidencia nada sorprendente y muy reveladora de viejas dinámicas históricas.

Tremendo escándalo por unas declaraciones de Vladímir Putin que en la Unión Europea presentaron como una amenaza directa de guerra. Pero… ¿qué dijo en realidad el presidente de Rusia?

Mientras amenaza a Venezuela acusándola de “narcoestado”, Trump indultó a Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras condenado a 45 años de cárcel en EE.UU… por narco.