
El 'volcán del Juicio Final': Qué sabemos sobre la caldera de Yellowstone

La caldera de Yellowstone es un supervolcán ubicado en el Parque Nacional Yellowstone, en Wyoming (EE.UU.), uno de los más grandes del mundo, famoso por sus impresionantes géiseres, como el Old Faithful, y su fauna salvaje.
Este supervolcán, también conocido como el 'volcán del Juicio Final', tiene una caldera de 55 km de ancho y 72 km de largo que se formó tras tres grandes erupciones, la más reciente hace aproximadamente 640.000 años. En ocasiones su actividad geotérmica ha provocado flujos de lava, pero tiene el potencial de desencadenar una erupción con devastadoras consecuencias a nivel mundial lanzando grandes volúmenes de ceniza y dióxido de azufre a la atmósfera, lo que afectaría al clima y la agricultura.

Debajo de su superficie se encuentra una gigantesca cámara de magma que alimenta sus famosos géiseres y sus coloridas fuentes termales, convirtiéndolo en un lugar fascinante tanto para científicos como para turistas.
¿Qué sabemos sobre él?
Yellowstone es uno de los lugares más monitoreados del mundo debido al potencial de una erupción cataclísmica. Sin embargo, la probabilidad de que ocurra una erupción de este tipo en el corto plazo es extremadamente baja, según la comunidad científica, que considera que el magma actual en las cámaras superficiales es insuficiente para una súper erupción. Se estima que podrían pasar cientos de miles de años antes de que se acumule suficiente presión para una gran erupción.
Un análisis publicado recientemente en la revista Nature sugiere que es poco probable que Yellowstone experimente otra gran erupción, al menos no en un futuro próximo, porque el magma que se esconde bajo su superficie está dividido en una red de cámaras distintas.

Un equipo de geólogos del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS), en colaboración con especialistas de la Universidad Estatal de Oregón y de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha encontrado evidencia de vulcanismo riolítico en la caldera de Yellowstone que se desplaza hacia el noreste, lo que sugiere que probablemente serían los más activos en el futuro.
El equipo utilizó una técnica llamada magnetotelúrica para mirar lo que ocurre por debajo de la caldera. Esta técnica mide cómo se comporta el campo electromagnético de la Tierra y permite trazar mapas de conductividad en la corteza.
Se identificaron siete regiones subterráneas —contienen magma en su interior— con profundidades que oscilan entre 4 y 47 km, algunas de estas parecen estar conectadas entre sí y podrían estar alimentando zonas adyacentes.
Historia de erupciones apocalípticas
Durante los últimos 2,1 millones de años Yellowstone ha tenido tres súper erupciones:
- Huckleberry Ridge (hace 2,1 millones de años),
- Mesa Falls (hace 1,3 millones),
- Lava Creek (hace 640.000), esta última formó la actual caldera.
Estos eventos expulsaron miles de kilómetros cúbicos de material, cubriendo continentes de ceniza y alterando el clima global. La última actividad significativa fue un flujo de lava hace 70.000 años.

Señales de actividad actual
Yellowstone registra unos 2.000 sismos anuales, la mayoría imperceptibles. Entre 2004-2008, partes de la caldera se elevaron unos 20 cm, un fenómeno atribuido a movimientos de magma o fluidos hidrotermales.
En julio de 2024, fluidos hidrotermales y fragmentos de roca fueron expulsados a una altura de hasta 200 metros en Yellowstone. No obstante, el USGS clasificó la explosión hidrotermal como "pequeña" y afirmó que la actividad volcánica permanece "en un segundo plano".
Los expertos señalaron que este tipo de eventos forman parte de la actividad natural de la región. Sin embargo, el incidente revivió el debate sobre la probabilidad de que se reanude la actividad volcánica.
En este sentido, el geofísico investigador del Observatorio del Volcán Yellowstone, Michael Poland, explicó que si el supervolcán reanudara su actividad, las consecuencias podrían ser catastróficas. El número de muertos por tal erupción podría ser de "miles" y los estados vecinos se verían afectados por la lava, ceniza y piedra pómez. La erupción también liberaría enormes cantidades de cenizas y gases a la atmósfera, lo que representaría una amenaza para el suministro de agua, suministro de energía eléctrica y para la agricultura.
Sin embargo, aseguró que el popular mito de una súper erupción de Yellowstone que condenaría a la Tierra a "una extinción masiva" no sucederá.
¿Enfriar el volcán?
Científicos de la NASA afirman que la amenaza de una posible erupción del supervolcán es "sustancialmente mayor" para la Tierra que la amenaza proveniente de asteroides o cometas. En este sentido, en 2017 propusieron inyectar agua para reducir el calor magmático de Yellowstone. Tal proyecto tendría un coste estimado de alrededor 3.460 millones de dólares y el enfriamento ocurriría a una velocidad de un metro por año, prolongándose por decenas de miles de años.

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