El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, afirmó que la fuerza de su país reside en su capacidad de no someterse a las grandes potencias.
"Nuestra bomba nuclear es el poder de decir no a las grandes potencias", declaró Araghchi este domingo, añadiendo que Irán rechaza la intimidación y el acoso.
"El enriquecimiento es un logro científico alcanzado por nuestros científicos. La sangre de nuestros científicos se ha derramado por ello y libramos una guerra de 12 días por este motivo. Se ha convertido en una fuente de orgullo nacional y no es negociable. No renunciaremos al derecho del pueblo iraní al enriquecimiento", añadió.
En un tono similar, tras las negociaciones también se expresó el presidente de la República Islámica, Masud Pezeshkian, subrayando que su país "no tolera el lenguaje de la fuerza".
Conversaciones en medio de fuertes tensiones
Las tensiones entre EE.UU. e Irán escalaron a inicios de enero tras la amenaza de Donald Trump de una intervención militar, citando inicialmente las protestas internas en Irán. Aunque las manifestaciones cesaron, Washington mantuvo la presión, cambiando su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.
Este viernes se realizó en Mascate, Omán, la primera jornada de contactos indirectos entre EE.UU. e Irán sobre la cuestión nuclear. Las consultas se desarrollaron de forma separada, con el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, y el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, reuniéndose por turnos con el canciller omaní, Badr bin Hamad Al Busaidi, que actuó como mediador.
Trump calificó los diálogos de "muy positivos" y afirmó que "Irán parece muy interesado en llegar a un acuerdo". Además, anunció que una nueva ronda de conversaciones está prevista para "principios de la semana que viene", a la vez que advierte a las autoridades persas de que, "si no llegan a un acuerdo, las consecuencias serán muy graves".
Por su parte, Araghchi también describió el ambiente como "positivo" y confirmó la voluntad de mantener el canal de diálogo abierto. No obstante, Irán rechazó de plano una de las principales exigencias de Washington: cesar el enriquecimiento de uranio. Además, señaló que Washington tiene dos opciones respecto a su país. "Ayer les dije a los negociadores estadounidenses que tienen dos opciones con respecto a nosotros: la primera es la guerra y la segunda es la diplomacia", indicó.
"Nuestra opción es la diplomacia, pero estamos preparados para ambas, incluso más que la última vez", subrayó, refiriéndose a los ataques lanzados en junio de 2025 por Israel y EE.UU. contra la infraestructura nuclear persa.


