El ministro de Asuntos Exteriores de Hungría, Peter Szijjarto, denunció que fuerzas políticas externas están realizando esfuerzos coordinados para lograr un cambio de gobierno en Hungría, apuntando a la Unión Europea (UE) y el régimen de Kiev.
Durante su discurso en un foro público, el canciller aseguró que el Gobierno húngaro no cambiará su política a pesar de los intentos de ejercer presión externa y sigue considerando la representación de los intereses nacionales como su principal preocupación. Según resaltó, "nunca ha habido una injerencia tan grande y tan grave en las elecciones parlamentarias húngaras como ahora", sosteniendo que fuerzas políticas externas actúan de forma coordinada para lograr un cambio de gobierno en Hungría.
"Existe una decisión en el eje Bruselas-Berlín-Kiev de que hay que lograr un cambio de gobierno en Hungría", expresó, añadiendo que, en su opinión, esos actores apoyan la llegada al poder del partido Tisza. Szijjarto subrayó que la votación en las elecciones parlamentarias del 12 de abril "no solo tiene importancia para Hungría, sino también para Ucrania".
"Si nosotros seguimos en el Gobierno, Hungría no irá a la guerra y el dinero de los húngaros no irá a Ucrania", dijo, resaltando que políticos del partido opositor "quieren poder arrastrar a Hungría a la guerra y llevarse el dinero de los húngaros a Ucrania".
"No nos romperemos"
El ministro habló también de lo que calificó como distintos tipos de intentos de injerencia, algunos "menos visibles y públicos". Como ejemplo, mencionó decisiones en materia de política energética, entre ellas el llamado "bloqueo petrolero". En este contexto, indicó que Budapest se ha preparado para posibles dificultades en el suministro energético, mediante la acumulación de reservas y la cooperación internacional. Aseguró que, después de ello, "Ucrania comenzó a atacar con decenas de drones el gasoducto TurkStream en Rusia, que garantiza el suministro de gas" a Hungría.
En paralelo, evocó el caso de las escuchas telefónicas: "Mientras tanto, también se ha sabido que, con la colaboración de un periodista húngaro, servicios secretos extranjeros están escuchando al ministro de Asuntos Exteriores, es decir, a mí". "Se trata de un enorme ataque contra la soberanía del país. Pero la situación es que, sea cual sea la operación de inteligencia que esté en marcha, sea cual sea la escucha, a quienquiera que amenacen de muerte, por mucho que intenten imposibilitar nuestro suministro energético, nosotros no nos romperemos: defenderemos el interés nacional húngaro y mantendremos el gobierno nacional soberano", concluyó.
Previamente, el portal húngaro Mandiner dio a conocer una presunta operación de inteligencia que implicaría a un servicio secreto extranjero y a un periodista húngaro en una operación dirigida contra el primer ministro, Viktor Orbán, y Peter Szijjarto. De acuerdo con la información, un reportero local facilitó el número de teléfono del ministro a un servicio secreto europeo, que de este modo tuvo la oportunidad de interceptar las conversaciones telefónicas del político húngaro. Ante ello, Orbán ordenó al ministro de Justicia que investigue "sin demora" toda la información relacionada con la intervención telefónica del canciller.


