Los partidos de la Copa del Mundo podrían enfrentar largas demoras si son interrumpidos por condiciones meteorológicas severas. Esto se debe a que la FIFA no establece criterios concretos en sus regulaciones para cancelar un encuentro, lo que abre la puerta a suspensiones prolongadas, informa The Athletic.
Según el protocolo de tormentas de Estados Unidos, un partido debe suspenderse inmediatamente si se detecta un rayo o descarga eléctrica en un radio de ocho millas del estadio. Los jugadores deben resguardarse en los vestuarios, mientras los aficionados son evacuados a zonas seguras. Un reloj de cuenta regresiva de 30 minutos se inicia tras cada impacto; si se detecta otro rayo dentro de ese plazo, el reloj se reinicia, prolongando potencialmente las esperas por varias horas.
