El exdirector de la CIA David Petraeus afirmó que las bases estadounidenses en los países del golfo Pésico "ya no son viables".
El exfuncionario explicó esta semana al pódcast 'The Global Gambit' que la República Islámica de Irán consiguió conservar durante el prolongado conflicto con EE.UU. "una fuerza militar significativa en cuanto a drones, cohetes, misiles", así como estableció el control de "lo que podría denominarse un arma de perturbación masiva: el estrecho de Ormuz".
"[Teherán] utiliza esto como una enorme baza estratégica, tanto por su capacidad para amenazar nuestras bases, aunque hemos trasladado gran parte de los activos que antes se encontraban en los estados del este del Golfo. Esas bases ya no son viables", detalló.
Asimismo, recordó los impactos de los ataques de represalia de las fuerzas persas en los países de Oriente Medio, que albergan la infraestructura militar estadounidense. Así, señaló que los iraníes "inutilizaron entre el 15 % y el 17 % de la capacidad [de exportación] de gas natural liquado (GNL)" de Catar por un periodo de tres a cinco años, así como causaron daños a otras instalaciones energéticas críticas. "Y, por supuesto, está el control del estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro energético mundial", añadió. En ese contexto, indicó que el conflicto "se ha convertido, evidentemente, en un pulso de voluntades entre Teherán y Washington".
- Desde finales de febrero, tras la agresión de Washington y Tel Aviv contra la República Islámica, las fuerzas estadounidenses e iraníes mantienen, con breves pausas, una escalada de ataques. Cada nueva ofensiva estadounidense recibe una respuesta de Teherán, que ha golpeado instalaciones militares, utilizados por el país norteamericano en Oriente Medio.


