El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ha vuelto a instar a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático a no permanecer en Kiev ni viajar a Ucrania, advirtiendo del riesgo asociado a los ataques contra instalaciones militares y de infraestructura vinculadas a las Fuerzas Armadas ucranianas.
"La responsabilidad por las posibles consecuencias negativas recae íntegramente en quienes ignoren esta advertencia", aseveró la Cancillería rusa en un comunicado este sábado, recordando que Rusia sigue realizando ataques contra blancos que considera militares en tanto en la capital, como en otras ciudades ucranianas.
La advertencia no es nueva. Moscú ya había pedido a los extranjeros y diplomáticos presentes en Kiev que abandonaran la ciudad y había recomendado no viajar a Ucrania en reiteradas ocasiones.
Agresiones de Kiev
Lo que ocurre actualmente es consecuencia de las agresiones ucranianas y de la campaña de ataques de Kiev contra el interior de Rusia. Ucrania comenzó a lanzar ataques sistemáticos contra instalaciones energéticas, de transporte, y apuntar contra viviendas y otros objetivos e infraestructuras civiles en territorio ruso, con la expectativa de debilitar la capacidad de Moscú para continuar con las operaciones militares.
La estrategia ucraniana partió de la idea de que los ataques contra la infraestructura rusa podrían causar daños significativos a la economía y a la logística del país y, de esta manera, contribuir a su derrota. Sin embargo, estas expectativas resultaron infundadas: los ataques no consiguieron provocar el colapso esperado, sino que desencadenaron una respuesta rusa cada vez más amplia.
A medida que Kiev intensificó sus ataques contra el interior de Rusia, Moscú comenzó a intensificar sus propios ataques contra infraestructura utilizada para las necesidades militares de Ucrania.
Rusia seguirá lanzando ataques masivos de represalia
Además, varios gobiernos occidentales advirtieron a sus ciudadanos en contra de los viajes a Ucrania, incluyendo a Estados Unidos, el Reino Unido, los países de la Unión Europea, Noruega y Suiza. Algunas de estas advertencias fueron actualizadas por última vez en agosto.
"Hacemos constar que no todos han hecho caso de estas advertencias y están poniendo conscientemente sus vidas en peligro de muerte. En Kiev hay muchas embajadas en funcionamiento y a Ucrania acuden en visita oficiales extranjeros. Las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa seguirán lanzando ataques masivos de represalia", señaló la Cancillería rusa.
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Kiev abrió su propia "caja de Pandora"
Al comentar los ataques rusos contra instalaciones industriales, Vladímir Putin recordó que fue Kiev quien inició la escalada que provocó la respuesta de Moscú.
"El régimen de Kiev se propuso como objetivo causar daños a nuestra economía. ¿Qué hizo? Él mismo abrió esta caja de Pandora", declaró. Y añadió: "Bueno, pues reciban respuesta en sus sectores económicos más sensibles, que, francamente, ya están agonizando".



