China ha intensificado la venta de sistemas de defensa avanzados a naciones africanas, según indicaron varios expertos en la materia al periódico South China Morning Post. Se trata del suministro de drones de ataque, misiles antiaéreos y equipos de guerra electrónica, lo que marca un cambio cualitativo respecto a las habituales exportaciones de armas pequeñas y vehículos terrestres.
Cuatro vehículos identificados por el grupo de análisis en materia de defensa Jane's Information Group como sistemas antiaéreos chinos Yitian-L fueron detectados en un convoy militar maliense en abril pasado. Cinco meses después, la Presidencia de Burkina Faso difundió imágenes que presentaban un radar de vigilancia móvil y un lanzador de misiles tierra-aire identificado como una variante del sistema chino Sky Dragon, fabricado por Norinco (North Industries Corporation).

El cambio resulta particularmente visible en el Sahel, donde Malí y Burkina Faso dejaron de cooperar en defensa con Francia y enfrentaron restricciones por parte de EE.UU. Ambos países africanos han buscado apoyo militar ruso y chino desde entonces, a medida que combaten insurgencias.
Más al sur, Costa de Marfil exhibió drones de combate Wing Loong II, producidos por Chengdu Aircraft Industry Group, en agosto pasado, tras recibirlos de conformidad a un contrato firmado en junio de 2024.
La analista del Instituto Hudson, Liselotte Odgaard, indicó que Pekín se ha convertido en el mayor proveedor de drones de combate "porque muchos estados africanos no pueden obtener fácilmente sistemas equivalentes en EE.UU. o Europa". Afirmó que las capacidades que China suministra han cambiado, son "de mayor nivel", de un nivel que solo un puñado de Estados africanos podía permitirse anteriormente y que antes solo recibía desde Rusia.
Por su parte, el experto en relaciones entre China y África David Shinn, ex embajador estadounidense en Burkina Faso y Etiopía, señaló que la calidad del equipo chino ha mejorado y que Pekín está dispuesto a vender donde muchos países occidentales no lo harían. "A diferencia de muchos países occidentales, China venderá hardware militar a cualquier país siempre que no esté sujeto a sanciones de la ONU", añadió Shinn.

